Como bien lo sugiere el nombre de esta página, mi nombre es Isolda. Para aquellos que no saben soy hermana de Rafaelito, dueño de este blog.
A pesar de nuestro lazo de sangre no nos llevábamos muy bien, nuestros caracteres son un tanto diferentes.
Para quienes estén interesados, soy soltera tengo veintisiete años y trabajo como corresponsal en La Plata para el Diario de Cuyo. Esporádicamente voy (¿o vengo?) a Mendoza, mi no tan adorada tierra de calores y siestas insoportables.
Con mi hermano compartimos muy pocas cosas, muy pocos valores. Nuestros padres no existieron nunca (no es que seamos hijos de desaparecidos, no por favor). Fueron (o son, quién sabe) gente limitada que afortunadamente no nos supieron educar con sus valores cristianos. Digo que compartimos pocas cosas, entre ellas el gusto por escribir. No digo bien -más bien mal, en todo caso-, pero lo hacemos de todas maneras.
En lo que si coincidimos plenamente es en el valor que le asignamos al egoísmo. Esa fuerza natural que nos lleva a procurarnos nuestro propio bienestar sin molestar a los demás, o sea sin perjudicarlos. Si se molestan, allá ellos.
Desde hoy, maldito 14 de febrero, voy a publicar de vez en cuando algunas cosas que escribo en servilletas de papel o paquetes de cigarrillos o lo que tengo a mano cuando me vienen ideas plasmables.
A veces son ideas, a veces son cosas que veo en la calle, en locales, en bares, por ahí. Otras tantas son conversaciones que registro y que me parecen interesantes (esta idea se la robé a mi hermano)
En definitiva espero que les guste lo que escribo; y si no por favor puteen, burlensé, lo que sea, pero háganmelo saber.
Nota: Si son observadores, soy un poco rústica para esto de las presentaciones. Tosquedad, más sempiterna soltería da como resultado un manto de sospecha lésbica. Pues no soy lesbiana. (Se dio por enterada Elvira? Vieja chota qué vas a leer un blog si ni sabés lo que es una pc).